lunes, 3 de junio de 2013

U2: Un giro de 360° te deja en el mismo lugar

Capítulo 1: Pop Mart

Corría el mes de junio de 1997 cuando en Radioactivo 98.5 FM de la Ciudad de México, se escuchó la noticia de la puesta a la venta de los boletos para los conciertos del Pop Mart Tour de U2 en el todavía inconcluso Foro Sol de la Ciudad de México.

Como buen fan de hueso colorado, pobre en mi condición de recién egresado, y con un trabajo mal remunerado; tuve a bien pedir de regalo de cumpleaños un par de boletos para el concierto tan esperado (¡Me salió en verso!)
Aún sin tener la más remota idea de cuáles asientos nos esperaban, los fans agotamos el boletaje, para variar, en escasas horas.
Apenas entendíamos la división por colores; de la cual sólo sabíamos que la zona dorada era la chida y que costaba la friolera de $1,500 pesos de aquel entonces; sobra decir que para mis patrocinadores esta jamás fue una opción, por lo que tuve que conformarme con la esperanza de que desde la zona roja se pudiera disfrutar del espectáculo.
No me equivoqué; fue glorioso.

Capítulo 2: Zooropa

Advertencia para todos los fans del rock alternativo de los años 90: Esta declaración, no les va a gustar:
-          A pesar de que muchos catalogan el disco Nevermind de Nirvana, como la mejor producción de aquella década; la realidad es que Kurt Cobain  (desde su tumba) y compañía deben de quitarse el sombrero y rendir tributo al verdadero portador de ese título: Achtung Baby, el séptimo disco de U2.
Achtung Baby se parece al Sgt. Pepper’s Lonley Hearts Club Band de The Beatles, sobre todo porque es un disco que se puede escuchar de principio a fin, descubriendo que cada canción es maravillosa: Desde la alegría refrescante de “Mysterious Ways” que nos obliga a atacar la pista de baile sin misericordia alguna; pasando por “Ultraviolet” y “Who’s gonna ride your wild horses” perfectas para exprimir lagrimas varias. Y por si esto fuera poco contiene ese himno de la raza humana llamado “One”.

El siguiente disco de U2 fue Zooropa; vio la luz en 1993, tan sólo dos años después de “Achtung”; en él encontramos la experimental “Numb” además de “Stay (Faraway, so close)”, otra de esas canciones que han acompañado a miles de corazones rotos mientras lloran sus penas rogando la permanencia del ser amado; sin embargo, el recuento anterior solo sirve de introducción para un malestar que comenzaba a notarse desde esa producción.

Zooropa, más que un álbum totalmente nuevo, parece más la colección de canciones que no lograron caber en el Achtung Baby y que a pesar de tener momentos sumamente brillantes como los antes mencionados, también cuenta con “The First Time” y “Dirty Day” que seamos honestos, se nota a leguas que fueron el relleno para completar los 10 tracks que debía de contener un CD en aquel entonces.
Ese malestar de las canciones de relleno se hace más evidente en el sucesor de Zooropa: Pop, en donde más bien, todo es un relleno que acompaña a “Discotheque” y a “Staring at the sun” e incluso vale mencionar que estas no son sino mutaciones de “Mysterious Ways” y “One”

A partir de entonces, y ya siendo un gigante cultural; U2 ha decidido que es más importante su influencia popular que la música que hacen. Habrá quienes adoren “Vertigo” o “Stuck in a Moment” pero después de escuchar hasta el cansancio el muy mencionado Achtung Baby, llego a la conclusión de que puedo hacer un playlist en mi iPod con los grandes éxitos de los discos sucesores, y borrar el resto.



Capitulo 3: Cirque Du Soleil

Los años 90, vieron también el regreso explosivo de los conciertos a tierras mexicanas; el Pop Mart Tour fue solo uno de tantos que impresionaron a un público azteca ávido de aplaudir a artistas internacionales en vivo tras una sequía impuesta por los gobernantes de más de 20 años.
No solo eso, con los 90’s se abrieron los ojos mexicanos a espectáculos cada vez de mejor nivel y para todos los bolsillos, las decisiones se fueron volviendo cada vez más complejas ante la variedad ofrecida, y las posibilidades económicas limitadas.
Desde entonces hemos sido testigos de giras fastuosas como la de Madonna, de espectáculos pequeños, pero llenos de poder como el de los White Stripes de producciones sumamente bien cuidadas como la de Daft Punk.
Han pisado nuestros foros artistas de todas latitudes con poco y con mucho dinero, con más o menos talento; pero en general; México se ha convertido en escala obligada de cualquier tour importante, para cualquier artista que quiera triunfar en el mercado latinoamericano, y para todos aquellos espectáculos que hayan descubierto las mieles de los aplausos mexicanos, tan generosos y fácilmente entregados.
Eso es lo que me molesta; y mucho.



Hoy por hoy U2 ya no se trata más de una banda de rock; sino más bien de un mega espectáculo cuidadosamente manufacturado, se trata de opiniones políticas, de luces y de pantallas de alta definición, en donde lo que menos importa es el corazón con el que se ejecuta el trabajo, sino más bien de lo bien que se ve en el escenario.
Me molesta que nos sigan viendo la cara de signos de pesos vendiéndonos entradas sobrevaluadas, a sabiendas que nuestra adoración es tal que terminaremos por comprarlas en pocas horas, ¿o qué?, ¿a poco los asientos de hasta arriba del Estadio Azteca valen tanto?
Me molesta que nuestra capacidad de análisis sea tan poca como para no darnos cuenta que hemos visto producciones de altísima calidad, y que además tienen todo el soporte de música que realmente está hecha y ejecutada desde el corazón; tan solo deberíamos de recordar que hace apenas un mes vinieron los Chemical Brothers con un espectáculo digno de presentarse en el mismísimo festival de Glastonbury.
Me molesta que U2 nos quiera vender sus más recientes discos a punta de luz y sonido, o ¿qué? ¿A poco el momento del concierto que estaban esperando era “Get on your boots” o “Magnificent”?



Ya lo decía correctamente el periodista Neil Strauss del New York Times cuando estrenaron el álbum Pop en 1997:
 “Desde su primer álbum: “Boy” de 1980, hasta el “Joshua Tree” de 1987, U2 sonaba a inspiración; ahora suenan a artículo de lujo”
Con la excepción del Achtung Baby, aquella declaración sigue siendo verdadera.

¡¡Saludos Amigos!!

@funksoulbroder

2 comentarios:

  1. Caí en tu texto por azahares del destino... no podría estar mas de acuerdo... Yo me convertí de pronto en el fan-from-hell... incluso los defendía... la gira 360 la ví 5 veces en 3 diferentes países (incluyendo México) y sabes que pasó? Hoy creo que siguen teniendo discos maravillosos, pero no vuelo a creerles...

    Caro, feo y a últimas décadas, de mala calidad.... me hallas en @elpinchetorres en Twitter...

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  2. Creo que refleja el sentir de los que fuimos fans de U2 desde siempre y hemos visto cómo su calidad musical ha decaído en favor de los megaespectáculos. Bono y The Edge siguen componiendo increíblemente, pero esas canciones son tan esporádicas en los discos recientes, que uno prefiere no escucharlos por completo. Creo que nuestros Rock Stars se han convertido en Divas. Estoy en Twiter: @bluebleuazul

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